• El presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Publicada: domingo, 20 de septiembre de 2026 3:36

China cuestionó la nueva ley estadounidense que refuerza las sanciones contra Rusia y amplía las medidas comerciales contra Irán.

Un portavoz del Ministerio de Comercio de China reafirmó el sábado que Pekín se ha opuesto sistemáticamente a “las sanciones unilaterales que carecen de autorización de la ONU o de fundamento en el derecho internacional y se opone también a la imposición de sanciones secundarias contra otros países con el pretexto de relaciones con un tercero”.

El vocero destacó que China siempre ha mantenido relaciones económicas y comerciales normales con países de todo el mundo, basadas en la igualdad y el beneficio mutuo. Esta cooperación no está dirigida contra ningún tercero, ni se ve afectada por injerencias o presiones de terceros”, aseguró.

Advirtió que Pekín seguirá de cerca las futuras acciones de Estados Unidos y se reserva el derecho de tomar “todas las medidas necesarias” para defender la soberanía nacional, los intereses de desarrollo y los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas.

 

La advertencia de China se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump firmara el viernes la controvertida ‘Ley de Sanciones contra Rusia e Irán (2026)’, poniendo oficialmente en vigor el plan cuyo punto más relevante son las sanciones secundarias a los países que comercian con Rusia e Irán, siendo China el principal objetivo.

Estados Unidos y los tres países europeos —Alemania, Francia y Reino Unido (conocidos como E3)— presentaron durante una reunión de la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) un proyecto que pide remitir el caso nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU.

Irán enfrenta hace casi siete meses una guerra de agresión de Estados Unidos e Israel. En respuesta, las fuerzas iraníes atacaron blancos israelíes en los territorios ocupados y las bases estadounidenses en Asia Occidental, y cerraron el estrecho de Ormuz, provocando una crisis energética tanto en Estados Unidos como a nivel global.

La guerra de agresión prolongada se ha convertido en un conflicto de desgaste para Washington, provocando una crisis energética tanto en Estados Unidos como a nivel global.

En un mensaje emitido este sábado en su cuenta de X, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán (CSSN), el general de división Mohsen Rezai, afirmó que “se han comunicado al gobierno de Estados Unidos siete condiciones de Irán para iniciar cualquier negociación” de cara a poner fin a la guerra, entre ellas figura el levantamiento de las sanciones.

Si Washington quiere salir del atolladero que él mismo ha creado y evitar quedar aún más atrapado en él, no tiene más opción que aceptar los derechos y las condiciones de Irán”, aseveró.

ncl/tmv