Zhang Han, la portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado de China, criticó el sábado el discurso del líder de Taiwán, Lai Ching-te, por ignorar los hechos y distorsionar la realidad, y afirmó que sus declaraciones revelan sus verdaderas intenciones como defensor pragmático de la independencia de Taiwán.
La reacción de china se produce después de que Lai Ching-te afirmó en un discurso pronunciado ese mismo sábado que “Taiwán valora la paz, pero no renunciará a su libertad”. También subrayó la “necesidad de respetar el derecho del pueblo taiwanés a existir” y sostuvo que “reforzar las capacidades defensivas de la isla no es un acto de provocación, sino una medida para proteger su seguridad y estabilidad”.
Zhang acusó a Lai de mantener una postura separatista y exagerar la supuesta amenaza procedente de la China continental. Asimismo, lo condenó por promover la narrativa de “democracia frente a autoritarismo” y tratar de alcanzar la “independencia de Taiwán” mediante el uso de la fuerza y el respaldo de actores externos.
Según la portavoz, estas acciones avivan la confrontación a ambos lados del estrecho de Taiwán y socavan la paz y la estabilidad regionales. “Solo existe una China en el mundo, y Taiwán forma parte de China”, afirmó Zhang, quien subrayó que este es el verdadero statu quo en el estrecho de Taiwán.
También señaló que “el principio de una sola China” constituye una norma básica de las relaciones internacionales, cuenta con un amplio consenso en la comunidad internacional y forma parte del orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial.
“El futuro de Taiwán solo puede y debe ser decidido conjuntamente por todo el pueblo chino, incluidos nuestros compatriotas de Taiwán”, declaró.
Zhang aseguró que la China continental mantendrá el principio de una sola China y el Consenso de 1992, reforzará los vínculos con los distintos sectores de la sociedad taiwanesa. Mientras tanto, “combatiremos resueltamente a las fuerzas separatistas que buscan la ‘independencia de Taiwán’, nos opondremos a la injerencia de fuerzas externas y salvaguardaremos la paz y la estabilidad en ambos lados del estrecho de Taiwán”, alertó Zhang.
“Como los habitantes de ambos lados del estrecho de Taiwán somos una sola familia, profundizaremos los intercambios y la cooperación, promoveremos el desarrollo pacífico e integrado de las relaciones y avanzaremos en la causa de la reunificación nacional y el rejuvenecimiento de la nación”, concluyó.
La tensión entre China y Taiwán tiene profundas raíces históricas. Pekín considera a Taiwán parte de su territorio, aunque la isla se gestiona con su propia administración desde 1949.
El Gobierno chino busca la reunificación completa en el marco del principio de “una sola China”. La mayoría de los países reconocen a la isla como parte integral del gigante asiático.
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