En un comunicado emitido este martes, el Mando del Teatro Sur del Ejército chino ha informado de que el buque estadounidense entró sin autorización de Pekín en aguas próximas a las islas Nansha, nombre con el que China se refiere al archipiélago Spratly, lo que llevó al país asiático a desplegar fuerzas para vigilar sus movimientos, en cumplimiento del Derecho Internacional.
El comunicado ha advertido de que “la acción de EE.UU. vulnera los derechos e intereses soberanos de China, pone en peligro la seguridad marítima y perjudica la paz y la estabilidad regionales”, e instado a Washington a “cesar inmediatamente dichas actividades”.
Estados Unidos suele justificar su presencia en aguas disputadas alegando que realiza “operaciones de libertad de navegación”.
China considera que casi la totalidad del mar de China Meridional forma parte de su territorio. Esta zona estratégica, por la que transita un intenso tráfico marítimo, es objeto de disputas de soberanía entre China, Brunéi, Malasia, Filipinas y Vietnam. En los últimos meses, las tensiones entre Pekín y Manila se han intensificado.
El mes pasado, una embarcación de la Guardia Costera china colisionó cerca del banco de Sabina con una lancha filipina que se encontraba en la zona para abastecerse de combustible.
China y Filipinas reivindican la soberanía sobre el banco de Sabina y el archipiélago de las Spratly. Además, Filipinas mantiene un tratado de defensa mutua con Estados Unidos, lo que convierte las disputas marítimas de la región en uno de los principales focos de tensión entre Pekín y Washington.
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