En un artículo publicado el lunes se señala que el magnate neoyorquino lleva a Estados Unidos hacia la ruina y pone en peligro la vida de las “pobres” fuerzas militares que le siguen.
De este modo, menciona las retóricas que se escuchan todos los días de Trump, como “fuego y furia”, “destrucción total”, “aniquilación” y “calma antes de la tormenta”, para luego denunciar que Washington está interesado en “jugar sin prudencia con fuego” al desplegar grupos de bombarderos nucleares, portaaviones, submarinos nucleares y el sistema de antimisiles Aegis en el espacio aéreo y las aguas de la península de Corea.
“Las autoridades de la Casa Blanca y los Departamentos de Estado y de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) viven tiempos difíciles para enfriar a Trump, que está sobrecalentado con fiebre de guerra”, subraya el artículo mientras enfatiza que “solo las fuerzas títeres de Corea del Sur están avivando al lunático a que pulse el botón nuclear”.
Las autoridades de la Casa Blanca y los Departamentos de Estado y de Defensa de EE.UU. viven tiempos difíciles para enfriar a Trump, que está sobrecalentado con fiebre de guerra”, subraya el periódico estatal norcoreano The Pyongyang Times.
En este sentido, advierte de que la historia recuerda, por un lado, a las naciones débiles que enfrentaron la aniquilación después de acceder, sin cálculos perspicaces, a una alianza y a una coalición, y por otra parte, a los países que salvaron su destino alejándose de la “influencia maligna de las grandes potencias” después de volverse lo suficientemente sensibles para comprender el cambio de los tiempos.
“Pero nos parece que las fuerzas títeres difícilmente pueden liberarse de la manera servil de pensar, ya que Estados Unidos les ha lavado el cerebro tanto que han perdido la facultad independiente de pensamiento estratégico y político”, concluye.
Corea del Norte, en su periódico estatal Rodong Sinmun, ha arremetido también contra Japón y lo ha descrito como un “títere” de EE.UU., para después amenazar al archipiélago con la “amarga perdición”.
Washington, Seúl y Tokio se mantienen especialmente alerta ante las actividades militares y defensivas de Pyongyang. Las autoridades norcoreanas, por su parte, aducen que precisamente las provocaciones y hostilidades de dichos países son la razón de su desarrollo armamentístico.
En los últimos meses, la península coreana sufre una escalada de tensiones ya sea por el programa nuclear de Pyongyang y las maniobras militares de Estados Unidos en la región, o por la dura retórica existente entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un.
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