El Ministerio de Inteligencia de Irán ha anunciado este sábado en un comunicado que sus fuerzas especiales han desmantelado una célula de diez personas en la provincia norteña de Mazandarán, que pretendían llevar a cabo acciones contra la seguridad en varias ciudades de la provincia.
Algunos de los detenidos, agrega la nota, tenían antecedentes de atacar y agredir a agentes de seguridad encargados del orden público.
Asimismo, en una operación separada, otro grupo de diez personas, cuyos miembros actuaban como “mercenarios del enemigo estadounidense-israelí”, fue identificado y detenido en la provincia nororiental de Jorasán Razavi.
Según la Cartera, los arrestados colaboraban en el ámbito informativo con medios “terroristas” y hostiles a la República Islámica y vinculados a países adversarios.
Los detenidos habrían transmitido información al enemigo sobre ubicaciones de instalaciones militares y ciertas infraestructuras económicas, centros científicos y de investigación, así como lugares públicos, como supuestos puntos de concentración de fuerzas y equipamiento militar, agrega la nota.
Por otra parte, las autoridades han detenido un “equipo terrorista de tres personas” en la provincia suroccidental de Juzestán, lo cual estaba dirigido por intermediarios vinculados a redes en el extranjero.
Los miembros de este equipo habrían llevado a cabo recientemente ataques armados contra fuerzas de seguridad y varios edificios gubernamentales y espacios públicos, entre ellos la sede de la Gobernación de Juzestán, provocando daños materiales y generando temor entre la población. Durante la operación se incautaron dos fusiles de asalto Kalashnikov y una cantidad de munición, reza la nota.
Los operativos de inteligencia se llevan a cabo en un contexto de tensiones en la zona, debido a la agresión ilegal de Estados Unidos e Israel a Irán que ha dejado casi 1400 civiles muertos y provocado la destrucción de miles de instalaciones civiles y militares desde el 28 de febrero.
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