“Actualmente, ningún buque navega por el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán a menos que esté bajo la vigilancia total de la Armada del CGRI, y si se desea, cualquier buque puede ser destruido en cualquier punto”, afirmó el miércoles el subcomandante político de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), el coronel Ali Mohamadi, durante un acto conmemorativo en honor a los mártires de la ciudad de Babol.
Al destacar las capacidades autóctonas y la preparación de las fuerzas navales del CGRI en las aguas de la región, subrayó que el poder de esta fuerza es el resultado de la fe y la sabiduría.
En referencia a las afirmaciones infundadas de EE.UU. y sus esfuerzos para debilitar la voluntad del pueblo iraní, el general iraní declaró que “los estadounidenses creen que pueden hacernos rendirnos destruyendo algunos puentes o carreteras; mientras que nosotros mantuvimos una presencia continua en las condiciones climáticas más adversas, incluso en lugares como la Isla Farsi, que tiene el tamaño de unos pocos campos de fútbol, y nuestra conexión con la madre patria nunca se interrumpió”.
Además, Mohamadi destacó el dominio de las operaciones de combate simétricas y asimétricas y añadió que sus fuerzas llevan años entrenándose para hacer frente al enemigo, esperando el momento adecuado del enfrentamiento directo en el mar.
En respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN sobre un trabajo inconcluso en Irán, Mohamadi aseveró en un tono tajante que Teheran también tiene un asunto pendiente con Trump que solo concluirá con su muerte.
En los últimos días, las fuerzas iraníes llevaron a cabo acciones preventivas contra bases estadounidenses en países de la región, sus buques y embarcaciones que incumplieron las normas en el estrecho de Ormuz.
El 5 de septiembre, la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de Irán informó de haber atacado con misiles balísticos un portaviones y un destructor de EE.UU., que sufrieron daños y huyeron de la zona ante el temor de nuevos ataques.
Previamente, la Fuerza Naval del CGRI anunció que había atacado tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos y tres petroleros que habían infringido las restricciones de tránsito, en represalia por los anteriores ataques estadounidenses contra petroleros iraníes.
Irán mantiene restricciones en el estrecho de Ormuz en respuesta a las agresiones de EE.UU. e Israel en su contra. Además, ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento por parte de Estados Unidos de sus condiciones, entre ellas el fin de las hostilidades contra Irán y sus aliados regionales, la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de la zona, el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones económicas, la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero y el pago de compensaciones por daños de guerra.
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