Los combatientes de la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, “lograron capturar, mediante una operación coordinada y compleja, basada en una amplia labor de inteligencia y guerra electrónica, un vehículo submarino no tripulado avanzado del Ejército de Estados Unidos que, según afirmaron, estaba realizando labores de espionaje en el estrecho de Ormuz”, ha comunicado la Fuerza Naval del CGRI.
De acuerdo con la información, el vehículo submarino no tripulado era un Remus 600, uno de los vehículos submarinos inteligentes y avanzados de este tipo, que fue capturado por la Armada del CGRI y que se encuentra ahora en manos de los especialistas de esta fuerza para recuperar la información almacenada en él.
Al reiterar con firmeza que el estrecho de Ormuz permanece bloqueado, la Armada del CGRI ha alertado que sigue haciendo frente “con determinación y de manera ininterrumpida” a los movimientos peligrosos y el tránsito por rutas no autorizadas en el estrecho de Ormuz.
El Remus 600 es el miembro más versátil de los vehículos submarinos autónomos (AUV) de la familia REMUS. Su diseño modular permite reconfigurar fácilmente sus sensores según las necesidades específicas de cada misión.
Cuenta con una autonomía operativa de casi 70 horas, puede alcanzar velocidades de hasta 5 nudos y operar a profundidades de hasta 600 metros. Gracias a su mayor capacidad de carga útil, tiene un alcance de 286 millas náuticas.
Este dron acuático es el segundo vehículo no tripulado capturado por la Armada del CGRI, el 8 de septiembre de 2026, la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica anunció la captura de un vehículo submarino no tripulado estadounidense en la entrada del estrecho de Ormuz. Según las autoridades iraníes, el aparato fue interceptado mediante una operación de inteligencia y control operativo.
El vehículo fue identificado como un Dive-LD, un sumergible autónomo desarrollado por la empresa estadounidense Anduril Industries. El sistema mide alrededor de 5,8 metros de longitud y pesa cerca de tres toneladas, y está diseñado para realizar misiones prolongadas bajo el agua. Entre sus posibles funciones figuran la detección de minas, la cartografía del lecho marino y la vigilancia de infraestructuras submarinas.
Tras hacerse con el vehículo submarino no tripulado estadounidense, Irán anunció el inicio de un proceso de ingeniería inversa para estudiar en detalle la tecnología del aparato y aprovechar los conocimientos obtenidos para sus propios programas de defensa.
