El jefe adjunto del Consejo Político del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá), Mahmud Al-Qamati, ha declarado el jueves que “todo el mundo está de acuerdo en que entregar las armas de la resistencia significa traicionar al Líbano, la independencia y la soberanía nacional, y que las más severas presiones internacionales y regionales nunca podrán cambiar la postura nacional en la defensa de las armas de la resistencia”.
Por tanto, “desarmar a la resistencia es la mayor vergüenza que puede cometer el gobierno libanés. No entregaremos las armas de la resistencia, ni siquiera una sola bala”, ha enfatizado Al-Qamati, en una reunión con representantes de partidos, grupos y figuras de diversos espectros, nacionalistas, izquierdistas, islámicas y árabes, en la región de Al-Jarrub, en Barja.
El miembro de Hezbolá ha advertido de que el enviado estadounidense para Siria y el Líbano, Thomas Barrack, mediante “trucos y engaños”, está desarrollando un proyecto para ocupar las aldeas en las líneas del frente en el sur del Líbano bajo el pretexto de una “ocupación civil-económica” para impedir el regreso de los residentes.
Ha señalado que el proyecto estadounidense también cuenta con el apoyo financiero de algunos partidos árabes. “No dejaremos al Líbano en las garras del enemigo sionista y la dominación estadounidense (...) quieren convertir al Líbano en una herramienta aplastada y entregada a las conspiraciones, pero no lo permitiremos”, ha recalcado.
Al-Qamati se ha referido a las raíces de la resistencia libanesa en su discurso y ha recordado que Hezbolá no se limitaba a un clan o movimiento específico; desde fuerzas nacionalistas e izquierdistas hasta fuerzas islamistas y árabes, han estado presentes, y los mártires y víctimas de la resistencia provienen de todas las tribus libanesas, ha dicho.
Por otro parte, ha subrayado que la resistencia libanesa es “una fuerza para la seguridad árabe”, declarando que si la línea del frente se mantiene estable y resiliente con la fuerza de la resistencia, la seguridad nacional árabe se mantendrá estable y resiliente.
“¿Por qué lucháis contra la resistencia y presionáis a las autoridades libanesas para que la resistencia (Hezbolá) se deshaga de sus armas, cuando estas armas son una fuente de poder para vosotros y para todos los pueblos libres del mundo árabe?”, ha preguntado dirigiéndose a las partes árabes. “Nuestra seguridad es su seguridad”, ha agregado el titular del movimiento libanés.
El Gobierno libanés aprobó el 7 de agosto la controvertida propuesta estadounidense para desarmar a Hezbolá antes de que finalice el año en curso.
Sin embargo, el secretario general de Hezbolá, el sheij Naim Qasem, insiste en que el desarme de los combatientes ante la agresión del régimen israelí constituye un grave error, y pidió al Ejecutivo que anule la medida. “No dejaremos las armas que nos protegen frente a nuestro enemigo, y no permitiremos que Israel se mueva libremente en nuestro país”, manifestó el lunes, el líder del movimiento libanés.
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