Dos altos funcionarios libaneses afirmaron el martes que, a través de canales diplomáticos, Israel advirtió que consideraría la infraestructura estatal libanesa un objetivo legítimo si el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) interviene militarmente en apoyo a Teherán.
La advertencia se produce mientras Washington y Teherán se preparan para una tercera ronda de negociaciones nucleares, programada para el 26 de febrero en Ginebra. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Al-Busaidi, anunció el domingo las próximas conversaciones, que se desarrollan en un contexto de creciente preocupación por el riesgo de un conflicto militar más amplio.
Entretanto, el líder de Hezbolá, el sheij Naim Qasem, declaró en un discurso televisado en enero que el movimiento no “permanecerá neutral” en caso de un enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. “Estamos decididos a defendernos. Elegiremos en su debido momento cómo actuar, si intervenir o no”, afirmó.
La escalada retórica ha llevado a que Washington adopte medidas de precaución. Un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense informó el 23 de febrero que se están retirando del personal no esencial y de los familiares elegibles de la Embajada de Estados Unidos en Beirut debido a preocupaciones de seguridad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado repetidamente con acción militar contra Irán desde principios de enero, tras expresar públicamente su apoyo a los disturbios con respaldo extranjero en el país.
Desde entonces, Trump ha ordenado un importante despliegue militar en aguas regionales cercanas a Irán y advirtió que lanzaría ataques si Teherán no acepta un acuerdo bajo los términos estadounidenses.
Por su parte, funcionarios iraníes reiteraron su disposición a alcanzar un acuerdo justo sobre el programa nuclear del país, pero advirtieron que incluso un ataque limitado provocaría una respuesta decisiva.
ayk/ncl/hnb
