Diputadas del Congreso de Guatemala y organizaciones de mujeres mayas exigen a los partidos políticos, al Tribunal Supremo Electoral y al propio Legislativo la aprobación de una ley que garantice la inclusión y la igualdad de condiciones para la participación de las mujeres en los futuros procesos electorales, comenzando por las próximas elecciones generales.
Los datos del último censo reflejan que las mujeres constituyen la mayoría de la población guatemalteca empadronada y con derecho al voto. Sin embargo, la discriminación y el racismo histórico siguen limitando su participación y representación en los espacios de decisión pública.
Poco más de 30 mujeres forman parte del Congreso de Guatemala. Muchas de ellas militan en partidos señalados por presuntos casos de corrupción y vínculos con el crimen organizado. Como consecuencia, la representación de las mujeres de las zonas rurales sigue siendo prácticamente nula.
Sonia Gutiérrez impulsa la ley de paridad y, al mismo tiempo, se ha destacado por su firme defensa de los derechos de los pueblos originarios y sus críticas a la persecución de líderes indígenas y campesinos.
La iniciativa no cuenta con el respaldo de la mayoría de los partidos políticos, a los que se acusa de funcionar como vehículos electorales para llevar al poder a operadores vinculados con poderes paralelos, el narcotráfico y el crimen organizado.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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