Nos han absuelto a todos (…) Era un juicio absurdo con el único objetivo de convertir a Taksim Solidaridad en una organización criminal”, ha explicado Mücella Yapici.
Unos cinco de los 26 activistas estaban acusados de haber formado y dirigido una “organización criminal”, bautizada como Taksim Solidaridad, y estar implicados en las protestas en Gezi, en el verano de 2013; por tanto, en la apertura del juicio, el año pasado, el fiscal había solicitado para ellos penas de entre 5 y 13 años de cárcel.
Entre estos cinco acusados destacan personas de reconocido prestigio profesional, como Mücella Yapici y Ali Çerkezoglu, secretarios generales del Colegio de Ingenieros y del Colegio de Médicos de Estambul, respectivamente.

“Nos han absuelto a todos (…) Era un juicio absurdo con el único objetivo de convertir a Taksim Solidaridad en una organización criminal”, ha explicado Mücella Yapici.
Por otro lado, los otros 21 activistas estaban acusados de “vulnerar la ley de reuniones y manifestaciones”, y se exponían a penas de entre 1,5 y 3 años de prisión.
Esta decisión del Juzgado 33 de Estambul, de exculpar a los activistas, ha puesto fin a un proceso judicial que levantó numerosas críticas en Turquía, al equiparar la coordinación de protestas ciudadanas y pacíficas con actividades del crimen organizado.

A finales de mayo de 2013, la movilización de un grupo de ecologistas opuestos a la destrucción del famoso parque Gezi, situado en la ciudad de Estambul, dio lugar al inicio de una ola de protestas antigubernamentales duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad.
Durante tres semanas, más de 3,5 millones de turcos desfilaron por un centenar de ciudades del país, acusando a Erdogan, actual presidente, de deriva autoritaria.
Esas manifestaciones se saldaron con ocho muertos, más de 8 mil heridos y miles de detenciones.
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