En el paso fronterizo de Rafah se reúnen cientos de palestinos asediados, a la espera del permiso para poder viajar a través de la Franja de Gaza. 20 000 son las personas que buscan salir, muchos de ellos enfermos, estudiantes y extranjeros.
La frontera de Gaza es considerada como el único respiradero para los 2 millones de habitantes gazatíes. Por esta razón, las autoridades egipcias deciden de manera periódica abrir dicha franja, esta vez por 6 días consecutivos.
En cada apertura, se reúnen cientos de habitantes con la esperanza de poder salir, pero por desgracia, solo consigue su objetivo una octava parte de la población.
La crisis que atraviesa Gaza aumenta cada día a causa del asedio impuesto a esta gente desde hace más de 11 años. La población palestina carece de requisitos básicos vitales, como son la electricidad, el agua, las medicinas y unas fronteras abiertas para poder transitar.
Con la intensificación del asedio y el cierre de los cruces fronterizos, y a las difíciles condiciones en que viven los habitantes de Gaza, se fraguan los elementos que pueden desembocar en un grave desastre humanitario a estallar en cualquier momento.
Huda Hegazi, Gaza.
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