En un comunicado difundido el lunes por la Cancillería venezolana, Caracas denunció ante la comunidad internacional “la sistemática campaña de agresiones, amenazas e injerencia” de la Administración estadounidense, después de que el Departamento de Estado de EE.UU. afirmara que las votaciones de las dichas elecciones en el país suramericano no fueron “libres” ni “justas”.
“Condenamos la falta de elecciones libres y justas ayer (el domingo) en Venezuela. No se escuchó la voz del pueblo venezolano”, precisó el lunes la portavoz de dicho Departamento estadounidense, Heather Nauert, mientras enfatizaba que seguirán presionando “económica y diplomáticamente” al Gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro, para que se “restaure la democracia” en el país bolivariano.
Caracas comentó al respecto que tales pronunciamientos no sorprenden ni al pueblo ni al Gobierno venezolano pues, como ha sido el caso durante los últimos años, los resultados de las elecciones venezolanas y la voluntad de su pueblo son desconocidos por la Administración estadounidense de turno.
Y condenó enérgicamente las amenazas del Gobierno del presidente (de Estados Unidos), Donald Trump, de imponer su poderío económico y diplomático sobre el pueblo venezolano “por decidir ser dueño de su destino”, según la nota oficial.
Este tipo de declaraciones (del Gobierno de EE.UU.) solo sirven para alentar y respaldar los llamamientos al caos, la inestabilidad, la violencia y el extremismo que promueve un sector minoritario de la sociedad venezolana que históricamente ha contado con el apoyo y financiamiento del Gobierno estadounidense”, advierte la Cancillería venezolana.
“Este tipo de declaraciones solo sirven para alentar y respaldar los llamamientos al caos, la inestabilidad, la violencia y el extremismo que promueve un sector minoritario de la sociedad venezolana que históricamente ha contado con el apoyo y financiamiento del Gobierno estadounidense”, advierte la nota.
La oposición no ha reconocido los resultados de estos comicios regionales, en los que se elegía por cuatro años a los gobernadores de 23 estados, ya que se saldaron con la victoria del chavismo en 17 de las 23 regiones. Ahora, algunos países, particularmente EE.UU., proyectan sombras de duda sobre la transparencia del proceso electoral.
Entretanto, la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que ese órgano se sumará a las auditorías que realizará el Consejo Nacional Electoral (CNE) para despejar las acusaciones de supuesto fraude hechas por la oposición y algunos Gobiernos extranjeros.
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