Durante una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) sobre el ataque de Estados Unidos a Venezuela, António Guterres ha advertido este lunes que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, enfatizando que este principio fundamental no se respetó en la acción militar ejecutada por Estados Unidos.
Guterres ha exhortado a “respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados”, según declaraciones leídas en su nombre por la subsecretaria general para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, durante la reunión del Consejo de Seguridad.
El titular de la ONU ha insistido en que el respeto al derecho internacional constituye la base del sistema multilateral y que cualquier violación de estos principios amenaza la estabilidad global.
La declaración también ha señalado que los informes sobre operaciones militares en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira son motivo de alarma, especialmente por las consecuencias humanitarias aún desconocidas. En este sentido, ha advertido que la situación es “grave” y requiere atención inmediata por parte de la comunidad internacional.
Venezuela: @antonioguterres tells Security Council he remains deeply concerned international law has not been respected with regard to 3 January US military action.
— United Nations (@UN) January 5, 2026
Int'l peace & security depend on the commitment of all member countries to the Charter.https://t.co/f26l0JmJdt pic.twitter.com/wB7uopsldS
“Estoy profundamente preocupado por la posible intensificación de la inestabilidad en el país, el impacto potencial en la región y el precedente que puede sentar sobre cómo se conducen las relaciones entre los Estados”, ha señalado.
No obstante, Guterres ha afirmado que da la bienvenida y se ha mostrado “dispuesto a apoyar todos los esfuerzos orientados a ayudar a los venezolanos a encontrar una salida pacífica”.
El sábado, las fuerzas de EE.UU. atacaron varias partes de Venezuela y secuestraron a Maduro y su esposa. Durante dicha operación, al menos 40 personas, civiles y militares, perdieron la vida.
Tras esta agresión, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que asumirá el control de Venezuela; mientras, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, defendió que la ofensiva militar permitirá a Washington acceder a la “riqueza y los recursos adicionales” del país bolivariano.
Según informes recientes, Maduro y su esposa fueron trasladados al Tribunal del Distrito Sur de Nueva York para asistir a su primera audiencia por los cargos presentados por EE.UU. sobre el supuesto “narcoterrorismo”.
La agresión militar estadounidense ha desatado un aluvión de críticas y condenas a nivel internacional, desde las Naciones Unidas que han advertido que el ataque constituye “un precedente peligroso”, hasta Irán, Rusia, China y muchos países latinoamericanos han considerado el secuestro de Maduro como un acto de terrorismo de Estado, enfatizando que Venezuela “tiene el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva”.
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