Los palestinos de la Franja de Gaza han vivido más de 700 días bajo fuego. Se han desplazado sin cesar, de norte a sur, de oeste a este.
La guerra ha agotado sus cuerpos y sus almas, dejándolos atrapados entre bombardeos y planes de deportación fuera de su tierra.
Y, aun así, siguen buscando maneras de sobrevivir entre las ruinas, mientras que, ahora, las verdaderas ruinas habitan en su interior.
yzl/rba
