• El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, habla durante una conferencia de prensa en La Habana, 17 de septiembre de 2025. (Foto: Reuters)
Publicada: martes, 27 de enero de 2026 6:53

El canciller cubano condenó el doble rasero de EE.UU., criticando la contradicción entre su discurso oficial y las acciones que restringen los nexos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció el lunes en la red social X la contradicción del Gobierno de Estados Unidos, que proclama defender la “libre empresa y la libertad” de inversión, mientras políticos de estados como Florida, bajo “pretextos infundados”, obstaculizan, restringen y amenazan a empresarios estadounidenses y a cubanos residentes.

Según señaló, estas acciones afectan a quienes mantienen vínculos comerciales con entidades públicas y privadas de la isla, aun cuando dichas relaciones cuentan con licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Rodríguez responsabilizó a Washington por el deterioro de los nexos bilaterales y afirmó que son las propias autoridades estadounidenses las que bloquean y rompen las relaciones entre ambos países, al mantener una política punitiva y obsoleta basada en una prolongada guerra económica que afecta directamente al pueblo cubano.

En ese contexto, el canciller cuestionó que “¿Quiénes bloquean y cierran los vínculos entre ambos países? ¿Quiénes sostienen una política retrógrada y criminal y una guerra económica contra el pueblo cubano?”.

 

Según ha señalado, dichos intercambios deben sustentarse en el respeto mutuo, el reconocimiento de la soberanía y la eliminación de los obstáculos que impiden el desarrollo de relaciones constructivas entre ambos países.

Las declaraciones del canciller cubano se producen después de una publicación de Politico, según la cual, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, “está considerando nuevas tácticas para impulsar un cambio de gobierno en Cuba.

Las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos contra Cuba, vigentes desde hace más de seis décadas, no solo impactan negativamente en la economía de la isla, sino que también entorpecen sus relaciones con otros países y con empresas internacionales, que enfrentan presiones para alinearse con la política estadounidense o exponerse a sanciones.

A principios de enero, Trump prometió impedir que el petróleo y el dinero de Venezuela llegaran a Cuba después de la operación del 3 de enero que culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, una medida que, según los analistas, podría ser catastrófica para el ya debilitado suministro de combustible, la red eléctrica y la economía de Cuba.

Tras caída de Maduro y la toma del control del petróleo de Venezuela, Trump ha hablado de tomar medidas contra Cuba y Colombia. Ha sugerido que Cuba debería llegar a un acuerdo con Washington, aumentando la presión sobre la isla.

Los líderes cubanos han rechazado por completo las amenazas, y el presidente Miguel Díaz-Canel ha repudiado cualquier rendición ante Washington. “No hay rendición ni capitulación posible, ni ningún tipo de entendimiento basado en la coerción o la intimidación”, ha aseverado.

ayk