Estibadores de más de 100 puertos de 22 países se han sumado a una movilización internacional coordinada bajo el lema “No trabajamos para la guerra”. Aquí, en el Puerto de Bilbao, los sindicatos protestan contra la utilización de infraestructuras civiles para el envío de armamento vinculado a conflictos internacionales y a la guerra de Israel contra Palestina.
La huelga cuenta con un amplio respaldo en puertos de todo el mundo, con trabajadores de Europa, América, Asia y el Mediterráneo sumándose a esta jornada de movilización. Los estibadores de los puertos vascos, como Santurtzi y Pasaia, se unen a sus compañeros de todo el mundo para advertir de la creciente militarización de la logística marítima y reivindicar que los puertos civiles deben estar al servicio de las personas, no de la guerra.
Los manifestantes también denuncian el coste social de la creciente economía de guerra y critican que se destinen miles de millones de fondos públicos al rearme, mientras las comunidades trabajadoras afrontan un aumento del coste de la vida y unos servicios públicos infradotados. Sostienen que la acción directa de los trabajadores resulta imprescindible cuando los gobiernos optan por alimentar los conflictos.
Alberto García Watson, España
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