De este modo, el premier iraquí ha expresado este domingo la oposición del Gobierno central de Bagdad con los temas abordados por algunos funcionarios iraquíes y el presidente del Kurdistán iraquí, Masud Barzani.
De hecho, Al-Abadi se ha referido a una reunión celebrada ayer sábado entre Barzani y los vicepresidentes iraquíes, Osama al-Nujaify e Iyad Alawi, donde habían acordado disminuir las tensiones causadas tras el referéndum separatista, que se celebró el 25 de septiembre, a pesar de violar la Constitución de Irak.
Las partes decidieron iniciar diálogos y realizar encuentros entre los principales partidos políticos iraquíes con una “agenda abierta” en “un futuro próximo”, informó la cadena de televisión kurda Rudaw, citando a Fuad Husein, jefe de gabinete del presidente del Kurdistán iraquí.
Conforme a Husein, los tres políticos acordaron cuatro puntos, entre ellos “eliminar inmediatamente todas las medidas punitivas contra la región del Kurdistán”.
Antes de la reunión, Alawi declaró a los periodistas que hubo esfuerzos a nivel nacional, regional e internacional para encontrar una solución que mejor sirva a los intereses del país árabe y preserve su unidad.
Sin embargo, tanto Alawi como Al-Nujaifi después del encuentro declararon a Rudaw que la solución a los problemas entre ambas partes debería ser “iraquí”, en lugar de venir de fuera del país.
Mientras tanto, el portavoz del Gobierno de Bagdad, Saad al-Hadithi, ha dicho hoy lunes que Irak no aceptará lo que esté fuera del marco de la Constitución y no cambiará su postura respecto a dicha consulta “ilegal”.
Las autoridades de Irak, que no aceptan el resultado de la consulta, al considerarla unilateral y contraria a la Constitución, impusieron una serie de medidas punitivas contra dicha región, incluyendo el establecimiento de una fecha límite para la entrega de los aeropuertos a Bagdad.
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