Según ha informado este miércoles la agencia palestina de noticias Safa, el incidente ha tenido lugar después de que unos 20 colonos israelíes acompañados por soldados del régimen de Tel Aviv irrumpieran en el recinto de la Mezquita Al-Aqsa, en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén).
Al salir del lugar sagrado de los musulmanes, el joven cristiano en protesta por los actos provocativos de los colonos israelíes, gritó 'Dios es grande', justo en este momento, los militares y colonos lo golpearon y lo tiraron al suelo, ha indicado la fuente.
Añade que los duros golpes provocaron que el joven cristiano se desmayara, sin embargo, fue detenido por los soldados israelíes que lo llevaron a un lugar desconocido.
Informa también que los colonos extremistas lanzaron insultos contra el Profeta del Islam (paz sea con él), lo que provocó protestas en la entrada oeste de la Mezquita Al-Aqsa.
Teniendo en cuenta este acto provocativo, parece ni los colonos ni el régimen israelí pretenden cesar sus acciones racistas contra los cristianos y musulmanes que residen en Palestina.

El 26 de febrero, los extremistas israelíes incendiaron una iglesia en Al-Quds, un día después de quemar una mezquita palestina en la ciudad cisjordana de Beit Lahm (Belén).
Además, hace dos semanas colonos israelíes atacaron con cócteles molotov una casa palestina en la localidad de Kafr Duma, en la ciudad cisjordana de Nablus. En este ataque murió quemado vivo un bebé de 18 meses llamado Ali Saad Daubasha y, días después, perdieron la vida sus padres por las quemaduras que habían sufrido en esta agresión.
La Mezquita Al-Aqsa es un lugar de suma importancia para los musulmanes. El régimen israelí, que se considera a sí mismo el principal propietario de los territorios palestinos, desde el inicio de su ocupación, sueña con destruir dicha mezquita, a fin de transformarla en un templo judío.
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