“No tenemos ningún tipo de limitaciones en la financiación, el país y el Gobierno dan todo lo que pide el Ejército, todo”, ha asegurado este miércoles Vladímir Putin, en su reunión anual con la plana mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia.
El mandatario ha aseverado que, “en el campo de batalla no puede haber detalles menores”, por ello ha llamado a los mandos castrenses a prestar una atención especial, a los botiquines médicos, la alimentación de campaña, los uniformes, el calzado, los cascos, los chalecos antibalas, “todo debe ser lo más moderno y de la mejor calidad”, ha dicho.
A continuación, el jefe de Estado ruso ha expresado que, dado que la respuesta está propiamente formulada, los correspondientes objetivos serán cumplidos.
Durante el encuentro, realizado de forma telemática, el mandatario ruso ha hablado de numerosas mejoras en el potencial militar de Rusia, incluida la “preparación para el combate” de sus fuerzas nucleares, para hacer frente a la guerra que mantiene con Ucrania desde febrero pasado.
Mientras Putin daba estas recomendaciones estratégicas al alto mando ruso, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, volaba rumbo a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Joe Biden, que ya le ha prometido un nuevo paquete de asistencia militar por valor de 1850 millones de dólares, que incluirá por primera vez los sistemas de defensa antiaérea Patriot.
Rusia ha venido advirtiendo de que si EE.UU. envía a Ucrania los Patriot, tendrá “consecuencias imprevisibles”, pero Biden y Zelenski desafían a Moscú. El miércoles, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, repitió la alerta de que si la Casa Blanca sigue armando a Kiev “habrá un agravamiento del conflicto”.
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