• El presidente iraní, Masud Pezeshkian(dcha.), y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, durante una reunión en el marco de la 16.ª Cumbre de los BRICS celebrada en Kazán, Rusia, 24 de octubre de 2024.
Publicada: sábado, 3 de enero de 2026 6:00

Venezuela expresó su profunda preocupación y rechazó las amenazas de confrontación de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán.

El Gobierno de Venezuela advirtió, mediante un comunicado emitido el viernes, sobre los riesgos que representan las recientes posturas de Washington hacia Irán para la paz internacional.

“Venezuela manifiesta su firme solidaridad con el Pueblo y el Gobierno iraní, haciendo un llamado al cese de las posturas injerencistas que comprometen la estabilidad regional”, se lee en la nota.

El texto señala que “el uso de un lenguaje de fuerza se aparta de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas”.

 

En otra parte del comunicado, advirtió que “los pronunciamientos de la Administración Trump representan un riesgo para la paz internacional y dificultan la construcción de soluciones basadas en el respeto mutuo”.

Según el comunicado, EE.UU. pretende “desestabilizar a Irán mediante el uso de plataformas digitales para fomentar el conflicto interno, técnica propia de la Guerra de Quinta Generación”.

En este sentido, el Gobierno venezolano remarcó que la situación “se agrava por el impacto de las medidas coercitivas unilaterales que buscan la asfixia económica, configurando una estrategia de presión externa que vulnera la soberanía y la paz social de la hermana nación iraní”.

El comunicado señaló que “el Gobierno Bolivariano, fiel a su vocación de paz, reafirma que el único camino hacia la estabilidad duradera es el diálogo soberano y la diplomacia, sin interferencias extranjeras”.

El presidente estadounidense afirmó el viernes que “si Irán dispara contra manifestantes”, Washington “acudirá a su rescate”, en referencia a las recientes protestas pacíficas de comerciantes iraníes en varios puntos del país. 

En este contexto, las autoridades iraníes admitieron las dificultades económicas que afectan al pueblo y reiteraron que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, al tiempo que alertaron sobre la actuación de actores externos que, según indicaron, intentan instrumentalizar la situación para provocar episodios de violencia.

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