El presidente secuestrado de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, han regresado este jueves a un tribunal de Nueva York con el objetivo de responder sobre los nuevos cargos imputados de conspiración para cometer tortura.
Maduro y Flores se declararon inocentes ante los nuevos cargos presentados por la Fiscalía, según la agencia británica de noticias Reuters.
El periodista y abogado Matthew Russell Lee, que ha seguido el caso desde el principio, publicó en su cuenta de X un fragmento de la intervención de Maduro ante el juez Alvin K. Hellerstein.
Clerk: How do you plead?
— Inner City Press (@innercitypress) October 15, 2026
Maduro: These are false accusation against me-
Judge Hellerstein: How do you plead? Guilty or not guilty?
Maduro: I reject this document in its entirety
Judge: Plea of not guilty will be entered. Ms. Flores?
A: I am entirely innocent
Al ser preguntado por cómo se declaraba, Maduro afirmó: “Estas son acusaciones falsas en mi contra” y agregó: “Rechazo este documento en su totalidad”.
Del mismo modo, Flores dijo: “Soy completamente inocente”.
El pasado 8 de octubre, la Fiscalía imputó los nuevos cargos contra el presidente venezolano y la diputada, relacionados con la supuesta tortura de opositores políticos y ciudadanos estadounidenses que estuvieron detenidos en el país sudamericano.
A la pareja se le señala de supuestamente mantenerse en el poder “aterrorizando a quienes consideraban opositores mediante la persecución y la violencia”, y de que miles de venezolanos fueron “acosados, amenazados, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados” por personas que actuaban bajo las órdenes del Gobierno de Maduro.
Maduro y Flores fueron secuestrados a comienzos de enero durante una agresión militar estadounidense contra el palacio presidencial en Caracas y posteriormente trasladados a Nueva York para comparecer ante un tribunal federal de Manhattan. Ambos permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Ellos fueron acusados formalmente por un gran jurado federal de participar en un supuesto esquema destinado a introducir “miles de toneladas” de cocaína en Estados Unidos y obtener beneficios para ellos mismos, sus familiares y altos funcionarios del Gobierno venezolano. Tanto Maduro como Flores se han declarado inocentes de esos cargos.
La agresión militar estadounidense desató un aluvión de críticas y condenas a nivel internacional, desde las Naciones Unidas que han advertido que el ataque constituye “un precedente peligroso”, hasta Irán, Rusia, China y muchos otros países que han considerado el secuestro de Maduro como un acto de terrorismo de Estado, enfatizando que Venezuela tiene el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva.
msr/msm
