Fuentes yemeníes han informado este sábado que aviones de combate saudíes atacaron con bombas de racimo varias aldeas del distrito de Abs, en la provincia de Hajja, en el noroeste de Yemen.
Según las informaciones, las fuerzas aéreas de Riad lanzaron seis ataques contra las aldeas yemeníes de Hajja causando heridas a tres civiles.
No es la primera vez que Arabia Saudí utiliza estas municiones. En 2022, un informe cifró en más de 3841 el número de las víctimas yemeníes, incluidos niños y mujeres, causadas por las bombas de racimo lanzadas por la coalición agresora liderada por Riad.
Esta jornada también los reportes indican que cazabombarderos saudíes atacaron instalaciones de la Compañía Petrolera Yemení en la zona de Bajil, en la provincia costera de Al-Hudayda, junto al mar Rojo.
Asimismo, han informado de ataques saudíes con misiles en la provincia de Saada, en el norte de Yemen, en concreto contra la ciudad capital homónima e infraestructuras de telecomunicaciones en el distrito de Al Safra.
Las publicaciones de medios árabes han dado a conocer que una mujer murió en dos ataques aéreos saudíes contra la casa del juez Ali al-Samai en el distrito de Samaa, en la provincia suroccidental de Taiz. Uno de los bombardeos apuntó al complejo gubernamental de la zona.
El viernes, el portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, Yahya Sari, denunció que Arabia Saudí lanzó 77 ataques aéreos y con misiles contra infraestructuras y bienes civiles en Saná y otras seis provincias durante las 24 horas anteriores: Marib, Saada, Al Jauf, Hajja, Taiz y Amran.
El general de brigada Sari detalló que los bombardeos fueron ejecutados por aviones F-15 y Typhoon que despegaron de las bases saudíes de Jamis Mushait y Taif, mientras que los ataques con misiles se lanzaron desde Nayrán.
El vocero cifró en 1934 el número acumulado de ataques aéreos y con misiles de Arabia Saudí contra diversas partes de Yemen desde el inicio de la actual escalada en julio hasta el viernes. Asimismo, informó de ataques con misiles contra las zonas de Kitaf, Al Baqaa, Sahar y Al Salem, en la provincia de Saada.
En otro mensaje, el general Sari informó que las Fuerzas Armadas de Yemen repelieron, por segunda vez en pocas horas, movilizaciones saudíes que intentaban avanzar desde la dirección de Lahij hacia el estrecho de Bab el-Mandeb.
Las fuerzas yemeníes atacaron a estas movilizaciones con una gran cantidad de misiles balísticos, además de apoyo de artillería y armas pesadas y lograron destruir más de 22 vehículos blindados y decenas de muertos y heridos, incluyendo varios comandantes. Más de 30 ambulancias llegaron a Adén para transportar a los muertos y heridos de las movilizaciones enemigas saudíes, según un mensaje del general Sari.
El Ejército de Yemen, integrado también por los combatientes del movimiento popular Ansarolá, han avanzado a pasos agigantados durante el último mes, en sus esfuerzos por recuperar territorio, de manos de un gobierno impopular respaldado por Riad. De hecho, observadores independientes señalaron a principios de esta semana que existía el peligro de que los hutíes estuvieran a punto de entrar en Taiz, donde se concentran mercenarios de Riad.
En julio, Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná, lo que desencadenó ataques yemeníes contra bases, puertos y aeropuertos saudíes, así como petroleros en el mar Rojo. El 20 de ese mes, Saná anunció que desplegaría esfuerzos contra el apoyo saudí al gobierno instalado en Adén, e impuso un bloqueo naval a Riad en respuesta al bloqueo impuesto a Yemen desde marzo de 2015.
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