La máxima autoridad religiosa de Egipto, Al-Azhar, anunció en un comunicado el jueves que la Corte Penal Internacional (CPI) es un símbolo de la justicia global y que la comunidad internacional debe unirse para apoyarla a fin de que los criminales de guerra rindan cuentas.
“Todos los seres humanos son iguales ante la ley y no hay lugar para violar los derechos ni faltar al respeto a la vida humana, de lo contrario prevalecerá la ley de la selva”, enfatizó la institución musulmana egipcia.
Al-Azhar continuó su declaración afirmando que respetar las decisiones internacionales no sólo es una obligación legal, sino también un sólido principio moral y humano para construir un mundo lleno de paz y justicia.
La declaración se produjo después de que Netanyahu viajara a Hungría y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, lo aceptara a pesar de una orden de arresto de la CPI.
En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra Netanyahu y su exministro de asuntos militares, Yoav Gallant, acusados de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Gaza.
Tras la presión ejercida sobre Hungría para que cumpliera la orden de arresto contra Netanyahu, el país europeo se retiró de la Corte Penal Internacional y anunció que no ejecutará la orden de arresto contra Netanyahu.
Netanyahu también celebró la retirada de Hungría de la CPI, calificando de “corrupta” la institución internacional.
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