• Portaviones chino Shandong durante una operación rutinaria de entrenamiento.
Publicada: viernes, 23 de octubre de 2026 3:49

China defendió la cooperación con Rusia en el Ártico, basada en intereses compartidos, y rechazó fomentar la confrontación con una “mentalidad de Guerra Fría”.

“El Ártico afecta a los intereses comunes de la comunidad internacional. Deben respetarse plenamente el derecho y la libertad de los países para llevar a cabo actividades en el Ártico, de conformidad con la ley”, subrayó el jueves la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, durante una rueda de prensa, después de que la Unión Europea (UE) manifestara el pasado martes su preocupación por el fortalecimiento de la cooperación entre Pekín y Moscú en la región.

La UE presentó una nueva estrategia para reforzar la seguridad en el Ártico, que contempla mejorar la vigilancia marítima, proteger las infraestructuras submarinas y ampliar la capacidad europea de rompehielos. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, justificó el plan por el aumento de la presencia y las ambiciones de Rusia y China, que, según afirmó, han convertido la región en un escenario de competencia por el poder mundial.

En respuesta, Mao defendió que las actividades de Pekín en el Ártico tienen como objetivo promover la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible, en consonancia con el derecho internacional. Asimismo, rechazó los intentos de dividir a los países en bloques y fomentar la confrontación geopolítica.

 

Por su parte, el Kremlin también manifestó su rechazo a que el Ártico se convierta en una zona de confrontación, en referencia a los planes de la UE para la región.

El Ártico ha adquirido una importancia estratégica creciente debido a sus recursos naturales, las nuevas rutas marítimas abiertas por el deshielo y la competencia por la influencia en la región. Rusia mantiene una presencia relevante en este territorio, mientras que China ha ampliado su interés en la investigación científica, la navegación y la cooperación económica en el marco de su política ártica.

En este contexto, la cooperación entre Pekín y Moscú ha suscitado preocupación entre los países occidentales, que consideran que sus actividades pueden modificar el equilibrio estratégico regional. La Unión Europea ha situado la seguridad del Ártico entre sus prioridades y ha anunciado medidas para reforzar su vigilancia y proteger infraestructuras críticas, mientras China y Rusia rechazan que la región se convierta en un escenario de confrontación geopolítica.

ran/rba