• El presidente de EE.UU., Donald Trump.
Publicada: lunes, 30 de marzo de 2026 9:09

Pasado un mes de la agresión a Irán, el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha revelado directamente su ambicioso objetivo de la guerra: “apoderarse del petróleo”.

En una entrevista con el Financial Times, publicada el domingo, el republicano afirmó que su “preferencia sería apropiarse del petróleo” de Irán. “Para serles sincero, lo que más me gustaría es apoderarme del petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan: ‘¿Por qué haces eso?’. Pero son tontos”, dijo.

El inquilino de la Casa Blanca afirmó además que su país tiene “muchas opciones”, incluyendo la posibilidad de tomar la estratégica isla iraní de Jark, responsable de más del 90% de las exportaciones petroleras iraníes.

“Tal vez tomemos la isla Jark, tal vez no. Tenemos muchas opciones”, dijo Trump. “Eso también significaría que tendríamos que estar allí [en la isla Jark] durante un tiempo”, agregó.

El presidente estadounidense volvió a proclamar logros en la campaña militar contra Irán, afirmando que Teherán se está quedando sin suministros de misiles y drones, y que los ataques estadounidenses habían “diezmado” sus capacidades de fabricación de drones.

 

La entrevista representa uno de los comentarios más directos del magnate neoyorquino sobre su postura respecto al petróleo iraní y su verdadero objetivo de la guerra no provocada lanzada de manera conjunta con Israel contra Irán desde el pasado 28 de febrero.

Esas declaraciones se producen mientras el Departamento de Guerra (el Pentágono) ha desplegado miles de soldados estadounidenses y ordenado a muchos más desplazarse al Golfo Pérsico para participar en una eventual invasión terrestre en Irán.

La cúpula política y militar de Irán, por su parte, ha advertido de que una incursión estadounidense sería catastrófica para Washington. 

Anteriormente, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, llamó, en una publicación en X, a la Administración Trump “a no poner a prueba la determinación” de la República Islámica para “defender su tierra”.

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), la fuerza élite iraní, a su vez, ha amenazado con convertir las islas estratégicas iraníes en el Golfo Pérsico, incluida Jark, en un cementerio para las tropas estadounidenses.

La agresión criminal estadounidense-israelí contra Irán comenzó con ataques aéreos que asesinaron a altos funcionarios y comandantes iraníes.

Las Fuerzas Armadas iraníes han respondido lanzando casi diariamente operaciones con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en toda la región. También han bloqueado el estrecho de Ormuz a los buques petroleros afiliados a los adversarios y a quienes cooperan con ellos.

ftm