• El presidente de EE.UU., Donald Trump en Johnstown, Pensilvania,30 de agosto de 2024. (Foto: EPA).
Publicada: martes, 25 de agosto de 2026 10:31
Actualizada: martes, 25 de agosto de 2026 11:14

Un informe señala que la teoría del presidente estadounidense sobre el poder global se enfrenta simultáneamente a un serio desafío tanto de parte de Irán como Canadá.

En un análisis sobre la política exterior de Donald Trump, Stephen Collinson, analista político de la cadena estadounidense CNN ha indicado este martes que la base de la política de Trump es la creencia de que Estados Unidos y el propio presidente son lo suficientemente poderosos como para obligar a aliados y adversarios a aceptar las exigencias de Washington.

Sin embargo, este enfoque se enfrenta ahora a la resistencia en dos frentes diferentes. Irán, después de seis meses de guerra, sigue resistiendo frente al poderío militar de Estados Unidos, y Trump no ha logrado poner fin a una guerra que él mismo inició.

Muchos expertos coinciden en que la resistencia de Irán y sus aliados ha contribuido a modificar el equilibrio de poder en Asia Occidental, cuestionando la capacidad de Estados Unidos e Israel para imponer unilateralmente sus objetivos estratégicos en la región. De hecho, la capacidad militar, la cohesión política y las alianzas regionales desempeñan un papel central frente a la estrategia de presión y disuasión de Washington.

 

La guerra de EE.UU. contra Irán fue lanzada a finales de febrero para debilitar las capacidades defensivas de Irán y forzar su capitulación política mediante una demostración rápida y abrumadora de fuerza. Sin embargo, la operación se estancó rápidamente, ya que Irán respondió con una estrategia de defensa asimétrica, poderosa, calculada y altamente eficaz.

Irán no solo neutralizó las amenazas inmediatas, sino que también impuso elevados costes estratégicos y materiales a los agresores.

El fracaso de Estados Unidos en alcanzar sus objetivos ha sido interpretado por analistas como un golpe a la doctrina de supremacía militar estadounidense en Asia Occidental.

Canadá desafía la presión económica de EEUU

Mientras tanto, Canadá también ha resistido las presiones económicas y comerciales de Washington. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, quien suspendió las negociaciones comerciales con Washington, ha denunciado que Trump estaba utilizando “la integración económica como un arma”.

Collinson subraya que lo más extraño de la situación es que Canadá, uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos, se encuentra ahora inmerso en una especie de guerra económica con Washington, una confrontación que, en algunos aspectos, recuerda al enfrentamiento de Estados Unidos con países como Irán.

CNN recuerda que las sanciones son más efectivas cuando una gran parte del mundo respalda a Estados Unidos, algo que contrasta con el deterioro de las relaciones de Washington con muchos de sus aliados durante la Presidencia de Trump.

En el frente canadiense, las diferencias también han ido más allá de los aranceles y el comercio. Carney ha subrayado que Canadá no permitirá que ningún país determine el futuro de la nación.

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