United Airlines, una aerolínea estadounidense y presente en seis continentes alrededor del mundo, ha anunciado recientemente que los precios de los boletos podrían subir entre un 15 % y un 20 % para compensar el alza del precio del combustible.
Scott Kirby, director ejecutivo de la compañía, declaró en una reciente conferencia que el objetivo de United es hacer todo lo posible para recuperar el 100 % del aumento en los precios del combustible lo antes posible.
El aumento de las tarifas se realizará durante la época estival, que es la temporada de mayor actividad de la aerolínea, por lo que los viajeros tendrán que ser los que corran con los gastos del combustible de aviación de la compañía, cuyo precio se ha duplicado como consecuencia de la guerra impuesta por Estados Unidos e Israel a Irán, y el continuo cierre del estrecho de Ormuz.
Según medios estadounidenses, United Airlines también está reduciendo el número de vuelos previstos para este año con el fin de recortar gastos.
Por su parte, British Airways, la mayor aerolínea británica, ha advertido que los precios de los billetes de avión podrían subir debido a la crisis del combustible vinculada al cierre del estrecho de Ormuz, que ha elevado los precios del petróleo y aumentado las preocupaciones sobre la escasez y las interrupciones en los vuelos.
International Airlines Group (IAG), la empresa matriz de British Airways, declaró el viernes que el impacto del conflicto en Irán podría repercutir en los pasajeros a pesar de los esfuerzos por mitigar los costes mediante la cobertura de riesgos.
La compañía afirmó no ser inmune al impacto general de la crisis, aunque aún no ha experimentado interrupciones en el suministro de combustible, podría sufrir las consecuencias en un futuro próximo.
Analistas del sector de la aviación consideran que este aumento de precios podría convertirse en una tendencia generalizada en la industria, ya que muchas aerolíneas enfrentan presiones para mantener su rentabilidad. Dado que la demanda de viajes aéreos continúa en aumento, estos cambios podrían tener un impacto significativo tanto en los pasajeros como en el sector turístico en su conjunto.
Irán restringió el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra de agresión el 28 de febrero, lo que ha tenido repercusiones en la economía mundial.
Teherán aclaró que la restricción estaba dirigida a los barcos vinculados a Estados Unidos, Israel y sus aliados, y que los demás podían transitar por esta arteria energética vital con previa coordinación con las autoridades iraníes.
La República Islámica ha declarado estar dispuesta a reabrir el paso marítimo en caso de que EE.UU. levante un bloqueo naval impuesto al país desde mediados de este mes. Al mismo tiempo, ha advertido que responderá a cualquier acto hostil o nueva agresión estadounidense o israelí.
🔴 Senador estadounidense, Chris Murphy: La decisión de Trump de bloquear el Estrecho de Ormuz es «tonta y llena de orgullo»
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 12, 2026
🔹«Este es un caso clásico de un error triste que, debido al orgullo y la arrogancia fuera de control, genera otro error.» pic.twitter.com/m4hPxVmdJb
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