El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, ha denunciado este lunes en su rueda de prensa semanal la incautación de petroleros en el mar Caribe por EE.UU., así como las amenazas que se ciernen sobre los intereses de Irán.
“Se trata de una seria amenaza para la paz y la estabilidad internacionales. Cualquier país que se considere responsable debe adoptar una postura frente a esta acción de Estados Unidos”, ha resaltado.
Baqai ha subrayado que las medidas de Estados Unidos en el Caribe, destinadas a un cambio de régimen en Venezuela, “contradicen todos los principios y normas del derecho internacional y deben ser condenadas por todos los Estados”.
Irán critica indiferencia de Europa ante violaciones de EEUU
Al referirse a la responsabilidad de Europa frente a las acciones de Estados Unidos en la región del Caribe, ha afirmado que “todos los Estados son miembros de las Naciones Unidas y que, según la Carta de la ONU, la abstención de amenazar la soberanía de los países es un principio fundamental”.
“Cualquier indiferencia ante esta violación de la ley tendrá consecuencias para la paz y la seguridad internacionales, especialmente en el caso de los países europeos que afirman tomarse en serio el Estado de derecho, pero que, en los últimos años, han puesto en duda esa afirmación, entre otros casos en relación con el programa nuclear de Irán y el enfoque que adoptaron frente a la agresión de Israel y Estados Unidos contra Irán”, ha agregado.
EE.UU. realizó el domingo una persecusión a un tercer petrolero en el mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela, según reportan medios estadounidenses, un día después de la incautación de un tanquero con bandera panameña que, conforme Washington, traficaba “crudo sancionado” dentro de la llamada “flota fantasma” venezolana.
El pasado 10 de diciembre, Washington incautó también el buque sancionado ‘Skipper’ y confiscó el crudo que transportaba.
Días después, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un “bloqueo total y completo” contra “todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela”, al acusar al país sudamericano de “robar el petróleo de EE.UU.”.
Mientras tanto, Caracas ha rechazado la incautación del petróleo, calificando la medida de “robo y secuestro”. Ha reafirmado que estos actos no quedarán impunes y ejercerá todas las acciones correspondientes, incluyendo denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, otros organismos multilaterales y gobiernos de todo el mundo.
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