Miles de palestinos desplazados por la guerra genocida israelí viven en campamentos, tiendas y refugios provisionales en pleno invierno en Gaza, después de que sus hogares fueran destruidos en los bombardeos.
Esta situación persiste pese al alto el fuego en vigor desde octubre pasado, lo que en medio de la grave escasez de refugios y la falta de alternativas seguras de vivienda, hace la vida negra para los gazatíes.
En esta coyuntura, el músico palestino Izzat al-Qawasmi se vistió de Papá Noel y tocó su instrumento sobre los escombros y entre las tiendas de los desplazados. Al compás de la música, los niños fueron saliendo uno a uno de las tiendas. Aquella escena les devolvió, aunque por pocos instantes, la imagen de una infancia perdida.
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