• Un dron de reconocimiento armado Wing Loong 2.
Publicada: viernes, 16 de octubre de 2026 11:07

El Ejército yemení anunció el derribo de un dron saudí Wing Loong 2 en la provincia de Marib, mientras aumentan las tensiones con Arabia Saudí por sus ataques a Yemen.

“Por la gracia de Dios Todopoderoso, hemos logrado derribar un avión de reconocimiento armado del tipo ‘Wing Loong 2’ perteneciente al enemigo saudí”, ha anunciado este viernes el portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, el general de brigada Yahya Sari, en una publicación en redes sociales.

Ha agregado que el dron fue atacado con “el armamento apropiado” mientras estaba realizando “actos hostiles” en el espacio aéreo de Marib.

Este es el vigésimo sexto avión que las Fuerzas Armadas yemeníes aseguran haber derribado entre el 3 de julio y el 16 de octubre de 2026. Se trata de la segunda aeronave atacada en menos de 24 horas.

El Ejército yemení mantiene sus ataques contra objetivos saudíes en respuesta a las agresiones de Arabia Saudí contra Yemen.

Un total de cinco aeropuertos saudíes, incluido el principal aeropuerto de Riad (capital), han sido objeto de ataques de Yemen desde el 5 de octubre, lo que ha causado muertos y heridos, así como daños materiales e interrupciones en el tráfico aéreo, de acuerdo con fuentes oficiales saudíes.

Reuters: ataques a Riad exponen vulnerabilidad de Arabia Saudí

En este contexto, la agencia británica Reuters indicó que los ataques de Yemen contra el aeropuerto de Riad y las instalaciones de la petrolera estatal Saudi Aramco evidencian el nivel de vulnerabilidad de Arabia Saudí.

 

Según Reuters, expertos consideran que este escenario es una pesadilla para el aliado clave de EE.UU. en el Golfo Pérsico, y que sus efectos llevan años gestándose.

Asimismo, indicó que el avance en la producción de armamento en Yemen coincide con una creciente presión sobre las defensas aéreas de los aliados de Estados Unidos en la región.

En julio, Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná, lo que desencadenó ataques yemeníes contra bases, puertos y aeropuertos saudíes, así como petroleros en el mar Rojo. El 20 de ese mes, Saná anunció que desplegaría esfuerzos contra el apoyo saudí al gobierno instalado en Adén, e impuso un bloqueo naval a Riad en respuesta al bloqueo impuesto a Yemen desde marzo de 2015.

El movimiento popular yemení Ansarolá ha señalado que los bombardeos, el bloqueo y las restricciones impuestas por Arabia Saudí a la entrada de alimentos y medicamentos han causado cientos de miles de víctimas.

Mohamad al-Farah, alto cargo del movimiento Ansarolá, afirmó que la guerra, el bloqueo y los obstáculos a los viajes al extranjero por motivos médicos han provocado la muerte de 1,4 millones de civiles, mientras que otros 300 000 yemeníes habrían fallecido en los bombardeos.

Asimismo, responsabilizó a Riad de estas víctimas y le advirtió de que tiene dos opciones: dejar de intervenir en Yemen o afrontar las consecuencias de sus acciones.

El Ejército de Yemen, integrado también por los combatientes del movimiento popular Ansarolá, han avanzado a pasos agigantados durante el último mes, en sus esfuerzos por recuperar territorio, de manos de las fuerzas respaldadas por Riad. 

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