Así lo ha informado este jueves el diario británico The Guardian, aseverando que la noticia está extraída de documentos que existen en los contratos del Gobierno de Estados Unidos vinculados con el llamado ‘Consejo de Paz para Gaza’.
Según el informe, el complejo militar será elaborado en una superficie aproximada de 147 hectáreas y será el cuartel general de una tropa multinacional que operará bajo la supervisión del mencionado consejo.
El diario ha afirmado que el contrato de la construcción de la base ha sido elaborado con la supervisión de las autoridades contratantes estadounidenses.
El documento establece que el contratista realizará un estudio geofísico del sitio en cada etapa para identificar cualquier cavidad, túnel o pozo subterráneo de gran tamaño. Esta cláusula probablemente haga referencia a la vasta red de túneles del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestinas (HAMAS) en Gaza.
Una parte del documento está dedicado a un ‘protocolo para restos humanos’. De acuerdo a lo establecido, si se descubren restos humanos o artefactos culturales sospechosos, se deben detener inmediatamente todos los trabajos en la zona y avisar de inmediato al agente del contratista para que recibir orientaciones necesarias.
Tal como indica la Agencia de Defensa Civil de Gaza, se estima que los cuerpos de unos 10 000 palestinos están enterrados bajo los escombros de la guerra y los ataques israelíes.
No está claro a quién pertenece el terreno donde se construirá el complejo militar, pero la gran parte del sur de Gaza se encuentra actualmente bajo el control del régimen israelí.
Un funcionario de la Administración Trump, en respuesta a una pregunta de The Guardian, evitó hablar del contrato, limitándose a decir: “No vamos a hablar de los documentos filtrados”.
El Consejo de Paz es una institución que el presidente de Estados Unidos estableció en 2026, con el pretexto de acelerar el alto el fuego y el proceso de reconstrucción en Gaza. Inicialmente, el consejo se creó con el objetivo de supervisar la implementación del alto el fuego en Gaza y apoyar el plan de paz de 20 puntos de Trump, pero posteriormente se presentó como una estructura paralela a las Naciones Unidas, responsable de resolver conflictos internacionales.
Muchos países europeos se han opuesto a la invitación de Trump a asistir al consejo. La membresía permanente en el Consejo de Paz implica un pago de mil millones de dólares.
El consejo ha celebrado hoy su primera reunión en Washington, en la que no está presente ningún representante palestino y dos comerciantes israelíes representan al régimen como oradores del evento.
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