Washington busca asegurar suministros estratégicos ante la competencia con China y ve a Perú como socio confiable.
No obstante, queda la duda de si el acuerdo impulsará el desarrollo peruano o priorizará las necesidades o quedará subordinado a las prioridades geopolíticas del país norteamericano.
Perú negocia con EE.UU. un marco de cooperación sobre minerales críticos en un contexto de tensiones globales por el control de insumos estratégicos. El interés estadounidense responde a la necesidad de reducir dependencias externas en su cadena industrial. Para Perú, el reto es no quedar reducido al extractivismo.
Lo más grave es que Perú no garantiza beneficios justos para las comunidades mineras, un problema recurrente en un sector marcado por abusos históricos.
Perú y Estados Unidos profundizan su alineamiento, tras la aprobación del ingreso de militares estadounidenses para entrenar a fuerzas de seguridad peruanas, hoy cuestionadas por violaciones de derechos humanos, con respaldo del presidente Jerí.
Trump impulsa la designación de Perú como aliado extra-OTAN, reforzando una relación desigual. La Casa Blanca ya notificó al Senado como parte de un trámite político rutinario.
Aarón Rodríguez; Lima.
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