En una sesión celebrada el martes para abordar distintas cuestiones jurídicas y de libertades civiles en Estados Unidos, Tlaib reveló que desde su elección como congresista ha recibido mensajes amenazantes por parte de personas contrarias al Islam.
La congresista leyó ante los representantes del Congreso detalles de uno de los mensajes, en el que se consideraba que los atentados contra mezquitas de Nueva Zelanda que dejaron 49 muertos “fueron un buen comienzo”.
Según Tlaib, en el mensaje ponía también: “Pedimos a todos que recen y que esperen que este tipo de ataques continúe en EE.UU. Un musulmán bueno es un musulmán muerto”.
“¿No es esto suficiente para prestar atención al problema del terrorismo interno? Ellos atacan a las personas por sus creencias. El significado de ‘un buen musulmán es un musulmán muerto’ es que se me estaba amenazando con ser asesinada”, ha declarado la congresista.
¿No es esto suficiente para prestar atención al problema del terrorismo interno? Ellos atacan a las personas por sus creencias. El significado de ‘un buen musulmán es un musulmán muerto’ es que se me estaba amenazando con ser asesinada”, ha dicho la congresista estadounidense musulmana Rashida Tlaib sobre las amenazas en su contra.
Tlaib ha dicho que varios funcionarios del Departamento de Justicia y de Seguridad Nacional de EE.UU., así como el presidente Donald Trump, han visto una copia de los mensajes amenazadores, pero hasta el momento no han reaccionado públicamente.
Mientras hacía públicos los mensajes, la legisladora se ha sentido afectada hasta el punto de llorar. “Soy madre, quiero ir a mi casa y estar al lado de mis hijos”, ha dicho.
Tlaib no es la única congresista musulmana del Congreso de EE.UU. víctima de este tipo de amenazas. También ha denunciado amenazas en su contra la representante Ilhan Omar, tras un tuit de Trump que incluía parte de un discurso de suyo en defensa de los derechos de los musulmanes junto a imágenes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
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