Son soldados excombatientes de Malvinas, cuando hacían su servicio militar obligatorio, la dictadura los llevó a una guerra contra la OTAN, con escasa preparación militar.
Una memoria presente pero que hoy intentan borrar desde la invasión cultural simbólica.
Recuerdos que regresan desde las trincheras, 43 años después, en un contexto en que el Gobierno Nacional parece obsesionado en la entrega de la soberanía de las Islas Malvinas.
En las últimas semanas se conoció el hecho de que la banca Rothschild financiará un puerto en Malvinas para los ingleses, como financiaron también la ocupación de Palestina.
Sebastián Salgado, Buenos Aires.
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