En un comunicado oficial emitido el miércoles, el gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó los aranceles del 10% impuestos por EE.UU. a sus exportaciones, calificándolos de “unilaterales” y “ajenos a la realidad comercial bilateral”. Aunque reiteró su disposición al diálogo, advirtió que activará “todas las acciones posibles”, incluido un reclamo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“Al mismo tiempo que permanece abierto a profundizar el diálogo establecido en las últimas semanas con el gobierno de EE.UU. para revertir las medidas anunciadas y contrarrestar sus efectos nocivos lo antes posible; Gobierno brasileño está evaluando todas las acciones posibles para garantizar la reciprocidad en el comercio bilateral, incluido el recurso a la Organización Mundial del Comercio, en defensa de los legítimos intereses nacionales”, resalta el mensaje.
Según el comunicado, la imposición unilateral de un arancel lineal adicional del 10 % a Brasil con el argumento de la necesidad de restablecer el equilibrio y la “reciprocidad comercial” no refleja la realidad.
Por su parte, el Congreso de Brasil también aprobó un proyecto de ley, que aún requiere la ratificación del presidente brasileño, que establece un marco jurídico para que Brasil responda a posibles medidas comerciales unilaterales dirigidas a sus bienes y servicios, incluidas contramedidas como los aranceles.
Para fundamentar su posición, las autoridades estadounidenses señalaron que, según sus datos oficiales, el superávit comercial de EE.UU. con Brasil en 2024 ascendió a 7000 millones de dólares en el rubro de bienes, cifra que se eleva a 28 600 millones al incluir bienes y servicios.
El presidente estadounidense, Donald Trump, introdujo el mismo miércoles aranceles recíprocos a sus socios comerciales. Durante la ceremonia del ‘Día de la Liberación’, el mandatario mostró una tabla con la lista de los países afectados; incluyendo Brasil con 10 %.
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