Este 2 de abril se tenía prevista la firma que formalizaba la venta al consorcio estadounidense BlackRock de la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal administrados por el conglomerado hongkonés Hutchinson Holdings, pero la intervención del gobierno chino mediante su agencia de regulación antimonopolio ha suspendido la transacción, por el momento.
A pesar de poseer el 10% de las acciones de los puertos de los que también es dueño, Panamá no está teniendo mayor incidencia en la operación comercial que vuelve a enfrentar los intereses de China y Estados Unidos.
Esta actividad portuaria que proliferó en la época post-invasión, con la actual coyuntura, va encontrando voces que se adhieren a la idea de que los puertos en cuestión estén al servicio del país y en manos panameñas.
Ahora que el gobierno panameño ha manifestado su apoyo a la iniciativa de un megapuerto promovido por la Autoridad del Canal de Panamá en la región del pacífico, algunas observaciones apuntan directo a eso que esos beneficios obtenidos tengan el mejor uso colectivo posible.
John Alonso, Ciudad de Panamá.
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