El presidente acusó a los opositores a su plan de inmovilismo, y calificó su proyecto como “un plan ambicioso para acabar con las desigualdades”. Macron dejó claro que, sea como sea, el plan saldrá adelante.
La tregua del año nuevo en las huelgas en Francia llegará a su fin el siete de enero. Ante la falta de consenso entre el gobierno y los sindicatos, Francia se encamina, nuevamente, a la parálisis parcial.
La respuesta de los sindicatos es firme. Las protestas y huelgas continuarán en enero con fuerza. Esta vez, no sólo en el sector de transporte, que lleva 27 días seguidos paralizando al país, sino que se extenderá al sector petroquímico.
Entre el 7 y 10 enero, además de las protestas y el paro del sistema de transporte, habrá bloqueos en refinerías, terminales y gasolineras, entre otros muchos sitios. Todo, para romper la voluntad del gobierno.
El siete de enero, también comienzan las nuevas rondas de negociaciones entre sindicatos y el gobierno, aunque sin expectativas de acuerdo, ya que el sistema de jubilaciones es un tema delicado en Francia.
La población está muy apegada a un sistema de reparto, conocido, hasta ahora, por ser uno de los más proteccionistas del mundo.
El gobierno quiere fusionar en un sistema único los 42 planes de jubilación distintos, que a veces marcan edades diferentes de retiro, tomando en cuenta las especificidades de diferentes profesiones. Además, incluye una fuerte incitación a trabajar hasta los 64 años, en contra de los 62 de la edad “legal” de jubilación.
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