Isaac Herzog, al intervenir en la sesión inaugural de la legislatura de invierno del parlamento israelí, pidió implícitamente a los judíos extremistas que se unieran al ejército.
Herzog solicitó ayudar a las fuerzas del ejército sionista, alegando que “es deber de la knesset prestar atención a esta cuestión, porque las fuerzas militares y de seguridad, y sus familias, llevan una carga sin precedentes”, aseguró.
El canal 12 del régimen sionista, citando a Herzog, refirió que Israel se encuentra en medio de una guerra “en frentes diferentes y peligrosos”, en los que sus enemigos buscan destruir Israel.
A su juicio, los enemigos se han fijado como principal objetivo destruir la confianza mutua entre los israelíes, y lo hacen reduciendo la confianza de los israelíes en su ejército.
Durante su guerra genocida contra la asediada Franja de Gaza y el sur de Líbano, Israel ha enfrentado un número significativo de bajas militares, lo que ha generado una considerable presión sobre el gabinete del premier Benjamín Netanyahu y el ejército de este régimen.
Estas pérdidas han suscitado un intenso debate interno sobre la estrategia militar de Israel, así como preocupaciones sobre la seguridad de las tropas y el manejo de estos conflictos.
El pueblo israelí ha exigido mayor claridad sobre las circunstancias de las bajas, mientras los partidos de oposición han aprovechado la situación para criticar a Netanyahu, cuestionando la toma de decisiones y la planificación militar.
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