El embajador de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Ali Bahreini, rechazó una resolución antiraní aprobada el jueves por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU) que acusa al país de supuestos abusos y violaciones de derechos humanos de mujeres y minorías étnicas y religiosas, entre otras.
Esta resolución, según advirtió el diplomático persa, sumerge al CDHNU en un nuevo atolladero de ineficacia y derroche de recursos, y disminuye la confianza en el desempeño de este organismo.
La resolución, aprobada con 24 votos a favor, 8 en contra y 15 abstenciones, extiende y amplía el mandato de la llamada Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre Irán y le permite “investigar y documentar todas las violaciones de derechos humanos” en el país persa.
La resolución también renueva por un año más el mandato del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Irán, acusado de elaborar informes “sesgados y politizados” sobre la situación del país persa, según las autoridades iraníes.
Bahreini enfatizó que la República Islámica de Irán “se opone firmemente a esta resolución” porque “no ve ninguna correspondencia entre su contenido, en particular, los nuevos mecanismos de supervisión diseñados, con su situación de derechos humanos”.
Calificó la resolución de “discriminatoria” y lamentó que sus elaboradores ignoren las violaciones flagrantes de los derechos humanos cometidas por Israel en los territorios ocupados palestinos.
“En un contexto en el que las violaciones más graves de los derechos humanos ocurren de manera continua en Palestina, y los responsables de estas violaciones gozan de una total impunidad y perdón, los autores del borrador de la resolución están tratando de engañar al CDHNU al crear una imagen ilusoria de la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán”, criticó.
Señaló que la República Islámica siempre ha sido sometida a tales presiones, por lo tanto, advirtió “a los autores de esta resolución y a los actores principales de este teatro de marionetas que sean responsables por toda esta injusticia hacia el pueblo iraní y la humanidad”.
El embajador persa concluyó, instando a los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a oponerse a esta “acción engañosa” y a evitar el “abuso político de algunos países de este consejo”.
Teherán ha pedido en múltiples ocasiones al CDHNU que ponga fin a la hipocresía, la distinción y los dobles raseros aplicados por algunas potencias occidentales en lo tocante a los derechos humanos y ha invitado a todos a iniciar un diálogo integral para fortalecer dicha cuestión.
Además, las autoridades iraníes dicen que algunos países utilizan los derechos humanos y sus mecanismos internacionales como una herramienta para promover sus ambiciones e intenciones políticas, denunciando que esas medidas no constructivas no solo no ayudan a mejorar la situación de los derechos humanos, sino que alimentan estereotipos negativos y etiquetados políticamente contra los países independientes.
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